Y sabes qué ocurrió al día siguiente?
Uno de los grandes puntos de inflexión de mi vida llegó en febrero de 2023.
Una joven estudiante de Corea del Sur me envió un mensaje que nunca olvidaré.
Su mensaje me emocionó profundamente.
De hecho, me quedé sin palabras.
No respondí inmediatamente.
Necesitaba unos minutos para asimilar lo que estaba sintiendo, quedarme con aquella emoción y disfrutar de ese momento tan especial.
Porque no hay nada que haga más feliz a un profesor que saber que ha podido ayudar a alguien.
Y ahora voy a ser completamente sincera contigo.
Al principio pensé que sería fácil.
Imaginaba que tardaría unos seis meses aproximadamente y, voilà, el libro estaría terminado.
Tres años y medio después, aquí estoy, sonriendo al recordar aquel pensamiento tan inocente.
¡Qué ingenua era!
Cada etapa me llevó a descubrir una nueva profesión que tenía que aprender para poder hacer realidad mi visión.
Quieres escribir un libro?
Aprende a ser escritora.
Quieres editar tu propio curso?
Aprende a ser editora.
Quieres crear una página web?
Aprende a desarrollarla.
Quieres programar una aplicación?
Aprende a ser programadora.
Y la lista continúa.
Hoy siento una gratitud inmensa hacia aquella estudiante de Corea del Sur.
Sin saberlo, ella me inspiró a llegar hasta este punto y a convertir en realidad una visión que llevaba años viviendo dentro de mí.
Hace poco le dije algo muy personal a mis padres.
Les dije:
"Si hubiera sabido desde el principio todo el camino que me esperaba, quizá nunca habría empezado."
Me mandó una foto de su escritorio lleno de capturas de pantalla impresas de mis vídeos.
Me contó que estaba preparando un examen de la universidad y que simplemente quería darme las gracias.
Aparté las redes sociales y empecé inmediatamente a crear un auténtico libro audiovisual.
Quería que mis estudiantes pudieran disfrutar de una experiencia de aprendizaje completa y tangible.
No simplemente hacer capturas de pantalla de mis vídeos. ¡Eso ya no!
Quería crear algo más.
Algo que pudieran tener entre sus manos.
Esa decisión marcó el nacimiento de Englexs Academy.
Durante estos años aprendí algo muy importante:
La vida no está hecha para ser siempre sencilla y cómoda.
Si todo fuera fácil, no habría crecimiento.
No habría transformación.
Y probablemente tampoco habría historias que merecieran ser recordadas.
Así que sí.
Mi camino no fue fácil.
Pero fue algo mucho más valioso:
Fue nuevo.
Porque, a menos que estés dispuesto a crecer y convertirte poco a poco en todas esas versiones de ti mismo que el camino necesita, es difícil sentir verdadera seguridad cuando finalmente alcanzas tu objetivo.
Puedes conseguir el resultado.
Pero, en el fondo, puede quedarse esa sensación de no ser completamente merecedor de él.
Como si hubieras llegado al destino sin haber recorrido realmente el camino.
Pero la vida fue más sabia que yo.
No me mostró todos los desafíos de golpe.
Llegaron uno a uno.
Y mientras yo crecía, aparecía un nuevo reto esperando ser descubierto.
De esa manera, el camino parecía posible.
Aunque nunca fue fácil.
Fue un viaje lleno de inspiración, desafíos, noches largas, felicidad, ilusión, disciplina y concentración.
Y, sin ninguna duda, mereció la pena.
Lo que una vez soñé, ahora es mi realidad.
En este momento quiero dar las gracias a Dios y al Universo por enviar a nuestra vida a ciertas personas.
Personas que llegan para dar forma a nuestro camino, cambiar suavemente la dirección de nuestra historia y llevarnos hacia lugares que jamás habríamos imaginado alcanzar por nosotros mismos.